“Ay mamita” sirvió para dar paso al primer invitado de la noche: Beto de Rawayana, logrando un tema que combina reggae con pop y la dulce voz de Anaís, quien tuvo dos cambios de vestuario y una imagen impecable. Emocionada, la joven compartió un show de hora y media, en el que la acompañó una banda formada por destacados músicos: Gabriel Chakarji (piano), Rodner Padilla (bajo), Adolfo Herrera (batería), María Fernanda Montero (violín) José Oliveira (saxofón) y Carlos “Potoko” Gómez (guitarra).
“Defying Gravity” dejó en evidencia la poderosa voz de Anaís y su gusto por los musicales. Con “Mi querencia” hizo honores al maestro Simón Díaz, luego siguieron “On my own”, el bolero “Desesperanza” y “Así de fácil”, a dúo con el cantante Carlos Angola.
interpretando "El Mundo que Soñé".
Haciendo gala de su sencillez y narrando las historias de cada tema seleccionado para la cita, Anaís Vivas interpretó “Fading into blue”, “No fue suficiente” y “El Mundo Que Soñé”, canción dedicada a la paz en Venezuela, a cargo del Voluntariado de Artistas por la Paz de Venezuela y el Mundo, tema compuesto por Juan Carlos Pérez-Soto, Fernando y Eduardo Osorio, en la que cantó junto a Víctor Drija y Lionel y Jorge Glem hizo gala de su virtuosismo, destacándose en el cuatro. Annaé Torrealba y Alberto Ross, del Voluntariado de Artistas por la Paz de Venezuela y el mundo, apoyaron con su entusiasta presencia a la artista en la Sala Corp-Banca.
“Dont rain on my parade” y “Muero por Ti”, que corearon sus fans en primera fila y el público presente, sirvieron de cierre a un “desconectado” que dejó en evidencia que Anaís Vivas deja huella en la música hecha en Venezuela con su propio sello.







